Si perteneces al amplio grupo de personas que se definen cristianas, la ciencia tiene una buena y una mala noticia para ti.
La buena, es que un equipo de neurólogos de la universidad Aarhus en Dinamarca, pudo demostrar empíricamente cómo el cerebro se “ilumina” al momento de rezar. Esto lo lograron midiendo la actividad cerebral de un grupo de cristianos, identificando 4 áreas comprometidas mientras se comunicaban con Dios.